A 20 años de los acontecimientos de diciembre de 2001

Se cumplen 20 años de los acontecimientos de diciembre de 2001. Con solo mencionar la fecha nos recorre un estremecimiento por todo el cuerpo. Estremecimiento que tiene sus dolorosas razones: son los nombres y rostros de 39 compatriotas que perdieron sus vidas, 10 de ellos menores de edad. Estremecimiento que también tiene que ver con otra realidad: las causas que motivaron a los sectores más vulnerables de una sociedad siguen siendo profundamente desiguales y continúa agrandándose la brecha, tras dos décadas.

En octubre de 2002, fundamos una biblioteca popular que lleva el nombre de Pocho Lepratti, ese militante cristiano de base, que cayera asesinado el 19 de diciembre de 2001, por las balas de la policía provincial cuando era gobernador  Carlos Reutemann. Lo mataron en su lugar de trabajo. El disparo lo alcanzó en el techo de la escuela donde trabajaba, la 756 de Barrio Las Flores, donde era personal no docente del comedor escolar. Al sentir los disparos que efectuaba el móvil policial, sin anteponer su propia seguridad, subió desesperado por lo que pudiera pasar con los chicos y familias que venían a buscar su ración de alimentos Sus últimas palabras fueron un grito que aún resuena, en nuestros territorios vulnerados, pidiendo que cesaran de reprimir y disparar, que allí había pibes comiendo.

No hay manera de mensurar el legado que el Pocho dejó a todos quienes trabajan con las infancias, porque son insuficientes los conceptos para dimensionar una praxis, la suya: la escucha, el acompañamiento, el respeto, la valoración, la grupalidad, la palabra necesaria, el silencio cuando sólo vale estar al lado, el abrazo, el calor de un guiso compartido, el afecto, siempre buscando que emerja la voz propia del que tiene algo para decir.

Pese a lo difícil de nombrar ese legado, hubo alguien que intentó realizar esa síntesis. Se trató de Rubén Naranjo, en esos iniciales momentos de nuestra organización. Al cumplirse el primer año transcurrido desde su asesinato, la biblioteca convocó a realizar un libro colectivo para que escribiera quien quisiera, Sobre Pocho, su niñez en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), su formación en el Seminario en Funes, su militancia social y territorial, su compromiso gremial. Hubo también quienes quisieron hacerlo sobre el contexto de aquellos días. Algunxs lo hicieron desde la poesía, las canciones, la ficción y toda forma de relato. El libro finalmente se presentó en el 2004 y se llamó Pocho Vive. En estos días, sale publicada su 5ª edición, a través de UNR Editora.

La tarde que estábamos por llevar el libro a imprenta, llegó Rubén con un texto tipeado con su vieja máquina de escribir. Ese mismo momento, cuando ya estábamos por entregarlo trajo lo que había escrito. El texto se llama “Pocho, formador de hombres”. Quiero extraer de allí algunas pistas sobre el legado que dejó.

Pese a tener muy claro que el trabajo que realizaba Claudio en las barriadas, con los grupos de pibxs y jóvenxs, o en la misma escuela tenía que ver con la educación no formal, con la educación popular, Rubén sintió la necesidad de reafirmar en ese texto, su convicción sobre el rol docente, que desempeñó en toda su práctica:

“Pocho fue un maestro reconocido por la indisoluble unidad de sus actos y sus palabras. Vivió posibilitando la reflexión de personas castigadas por las adversas condiciones sociales, pero aún más, exaltó el valor de la rebeldía y acompañó cada palabra con su entrega vital.

Por eso increpó a la policía sabiendo que es una institución instruida para matar a las víctimas del sistema.

Y cayó. En una escuela. Fue maestro.”

 

Y en el final Rubén Naranjo, expresa con absoluta claridad:

“Pocho fue un formador de hombres.

Ahora es un hito en la historia de la conciencia de los hombres y mujeres

que luchan por alcanzar la Justicia.

Su sangre protege a los niños y a las escuelas.”

 

La biblioteca Pocho Lepratti hoy es un proyecto donde todos aprendemos en comunidad. Desde una perspectiva de primera infancia está el Jardín de Infantes “Las Hormiguitas” y la bebeteca donde las familias y sus hijxs tienen un primer acercamiento al libro y la lectura. Para segunda infancia, existen los talleres”Juguemos un cuento”, el taller de creación artística ”Manos a la obra”, ajedrez, apoyo escolar y el espacio de comunicación “Radioinfancias”

Los jóvenes encuentran sus aprendizajes en Oficios a través de los cursos de Sublimación y Serigrafía, Encuadernación y Mosaiquismo , los que se brindan como capacitación a través de convenios con el Estado. Ahora a través del programa Santa Fe Más, antes a través del llamado “Nueva Oportunidad”

Más de 50 familias de barrio Tablada, a su vez reciben semanalmente 150 raciones que cocina y distribuye la Olla Comunitaria de la biblio todos los viernes.

Y desde hace diez años niñxs, jóvenxs y adultxs participan de la radio comunitaria FM La Hormiga en el 104,3 del dial o a través de internet en www,pocholepratti.org, habiendo alcanzado una trabajo en red con un amplio número de organizaciones sociales de la zona sur, con antena en las terrazas de la colega Biblioteca Vigil y con una articulación institucional de muchos años con la Facultad de Ciencia Política, la Escuela de Comunicación social y el Área de Extensión y Territorios todos de la UNR

Desde los días posteriores a aquel enorme grito colectivo de rebelión popular, que costó la vida de Pocho y de otras 8 personas en nuestra provincia y un total de 39 en todo el país, han pasado centenares y centenares de niñas y niños por la asociación civil.

A nuestra manera, por supuesto imperfecta, con fallas (es decir humana) intentamos retomar los valores del Pocho y que algo de ello forme parte de las características de la biblio: construir entre todxs un ámbito, donde desde la escucha, la política del afecto, el respeto y la solidaridad perfile un modo que confronte con las prácticas individualistas, estigmatizadoras y de ruptura de lazos sociales que impone la cultura neoliberal. Simplemente pequeños pasos, a través de un trabajo de hormiga que nos acerquen al sueño de Pocho: hacer un mundo donde quepan todos los mundos.

Ps. Carlos Nuñez

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